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20 de diciembre de 2009

NATURALEZA DE ESCORPIÓN


Es fácil permitirle al otro ser lo peor; pero cuánta creatividad e ingenio tiene que haber en una persona para conseguir que el otro muestre lo mejor que tiene.
¡Vaya la gracia! Ser generoso para dar lo es cualquiera.
Lo difícil es ser generoso para recibir,
para poder PEDIR, para aceptar que el otro también tiene, quiere y puede DAR.
No nos pide, porque nada de lo que tenemos le importa.
Su vida se limita a una larga espera.
No se nos opone porque no le interesamos.
Su naturaleza inviolable de escorpión, solo tiene una meta;
Que después de desgañitarnos, de luchar por algo que bien o mal en eso creemos,
cuando no demos más,
cuando realmente nos agotemos, nos mirará impertérrito, y esperará que nos muramos…

Entonces comprenderemos que solo tuvo amor para sí mismo.
Que el resto del mundo, con todos nosotros incluidos, teníamos el valor de una LETRINA…

17 de diciembre de 2009

Las truchas en Navidad


Les hablaba en el anterior post de las navidades de otros tiempos, se me olvidó decirles que el postre típico de Canarias en esa noche, aparte de los turrones son las truchas, si, son una especie de empanadillas relleanas de batata y almendra, también se pueden rellenar de cabello de ángel, en aquellos tiempos era él único postre junto con los turrones y polvorones. Les adjunto la receta por si se animan. Vamos allá.


Ingredientes:

1/2 de harina. 1 kg de batata de tipo amarilla.

3/4 kg de azúcar.

100 g de almendras peladas.

La ralladura de un limón.

3 cucharadas de manteca o margarina para hojaldre.

Aceite de oliva.

Canela molida.

Sal.


- Preparación:

1.- Hacer la masa mezclando la harina con el agua, la manteca, una taza pequeña de aceite de oliva y un poco de sal. Amasar bien y dejar en reposo unos 30 minutos.

2.- Guisar las batatas con agua y sal. Cuando ya estén blanditas, sacar y aplastar.

3.- Mezclar la batata con las almendras trituradas, el azúcar, el limón rallado y la canela molida. Cuando la masa obtenida sea compacta y espesa, reservar a un lado.

4.- Espolvorear harina sobre la mesa, estirar la masa con ayuda de un rodillo y formar círculos de unos 8 o 10 centímetros de diámetro. Colocar algo de relleno dentro y doblar cuidadosamente, uniendo los bordes aplastándolos con un tenedor.

5.- Freír en aceite muy caliente. Una vez retiradas del fuego, espolvorear con azúcar glas.

6.- Dejar enfriar para servir. *

15 de diciembre de 2009

Las navidades de antes......


Las navidades de mi niñez no eran como éstas navidades, éstas navidades son las de la abundancia, con todo y estar pasando una crisis, aquellas eran las de la posguerra. ¿Y saben ustedes cual era el plato extraordinario de la Nochebuena? La gente joven no lo adivinarían nunca, yo se los cuento a mis hijos y les cuesta creerlo. El plato de esa noche festiva era el pollo, al menos en los hogares normalitos, o sea en casi todos, porque la gente que podía comer otra cosa era muy poca. Se hacía un caldo de gallina y luego el pollo preparado de muy distintas maneras. Luego estaban los turrones, poquitos pero estaban, era el turrón duro y el blando, esas eran todas las variantes en turrones, el duro era duro realmente, mi padre lo cortaba ayudándose con un martillo, si si, con un martillo, imagínense las muelas.....Habían también los clásicos polvorones, los de siempre, nada de sabores diversos, también era costumbre poner en la mesa almendras y pasas, y eso era todo, por supuesto que nos quedábamos tan contentos. Luego de cenar, nos íbamos a la misa del gallo, la iglesia era muy cerca, todo era cerca, y por supuesto nada de coche, todo se hacía caminando. Después de la misa nos íbamos todos a dormir, los pequeños y los grandes, nadie se iba de casa esa noche, no existía esa costumbre que a mi personalmente no me gusta, de que los jóvenes se vayan de fiesta y regresen en la mañana, o no regresen que es peor.

13 de diciembre de 2009

La abuelita se ha ido








La abuelita se ha ido
a campo abierto
a tender sus vestidos
en los sarmientos.

Su sonrisa era clara,
dulce y extraña.
Un secreto guardaba
en sus entrañas.

Se ha sentado en el prado
de la cerquilla
y en sus cabellos prende
las campanillas.

En sus labios la brisa
puso canciones
y en sus ojos brillaban
las emociones.

Cuando llegue la tarde
y el sol se ponga
mi abuelita, de lejos,
como una novia

lucirá sus camisas de blanca blonda

Mi abuelita se ha ido,
a campo abierto,
a llenar de ternura
mi desconcierto.

Mi abuelita es tan bella
como la aurora.
Cuando llega el ocaso
retorna a casa

enciende la lumbre,
el pan amasa
y asará su comida
sobre las brasas.

Mi abuelita a la cama
se va tranquila.
Para dormir serena
no toma tilas.

Nadie sabe qué sueña
pero es seguro
que su sueño es tranquilo
feliz y puro.
















Texto e imágenes realizados por
Franziska
Alcalá de Henares, 13 de Diciembre de 2009